Crear un presupuesto mensual es uno de los pilares fundamentales para tener unas finanzas personales sanas. Aunque muchas personas asocian el presupuesto con restricciones y sacrificios, en realidad es todo lo contrario: un buen presupuesto te da libertad, seguridad y control sobre tu dinero. Saber exactamente cuánto ganas, cuánto gastas y en qué, te permite tomar decisiones conscientes, evitar deudas innecesarias y alcanzar tus metas financieras más rápido.
Si nunca has hecho un presupuesto o si los que has intentado no han funcionado, esta guía paso a paso te ayudará a construir uno sólido, realista y efectivo.
Paso 1: Define tus objetivos financieros
Antes de entrar en números, es importante tener claridad sobre por qué quieres hacer un presupuesto. ¿Estás intentando salir de deudas? ¿Ahorrar para un viaje, comprar una casa o construir un fondo de emergencia? Tener metas claras te dará motivación para seguir el presupuesto y te ayudará a priorizar tus gastos.
Ejemplos de objetivos comunes:
- Ahorrar el 20% de tus ingresos mensuales
- Pagar una tarjeta de crédito en 6 meses
- Reducir gastos innecesarios en comida rápida
- Invertir regularmente en un fondo de retiro
Paso 2: Calcula tus ingresos netos mensuales
El ingreso neto es el dinero que realmente llega a tu bolsillo, después de impuestos, deducciones y aportes. Si eres asalariado, mira tu nómina. Si eres autónomo o freelance, calcula el promedio de tus ingresos mensuales y sé conservador.
Incluye todos los ingresos regulares, como:
- Sueldo
- Ingresos por freelance o ventas
- Pensiones o ayudas
- Alquileres recibidos
- Ingresos pasivos (si los tienes)
Ejemplo:
Sueldo neto: 1.500 €
Ingresos freelance: 400 €
Ingresos por alquiler: 200 €
Total ingresos netos: 2.100 €
Paso 3: Registra todos tus gastos fijos
Los gastos fijos son aquellos que no cambian mucho cada mes y que debes pagar sí o sí. Haz una lista completa con sus montos actuales.
Ejemplos de gastos fijos:
- Alquiler o hipoteca
- Servicios básicos (luz, agua, gas)
- Internet y móvil
- Transporte (abono, gasolina)
- Seguros (salud, coche, vida)
- Suscripciones (Netflix, Spotify, etc.)
- Colegiaturas o pensiones alimenticias
Hazlo lo más preciso posible. Revisa tus últimos movimientos bancarios o recibos para no dejarte nada.
Paso 4: Calcula tus gastos variables
Los gastos variables cambian cada mes y dependen en gran medida de tus decisiones diarias. Aquí es donde más oportunidades hay para ahorrar.
Ejemplos comunes:
- Supermercado
- Restaurantes o comida a domicilio
- Ocio y entretenimiento
- Ropa y compras personales
- Regalos
- Cafés, snacks, taxis, etc.
Haz un seguimiento de tus gastos durante al menos un mes (puedes usar una app, Excel o libreta). Anotar cada gasto te dará conciencia sobre tus hábitos financieros y te sorprenderá ver cuánto se va en pequeños gastos.

Paso 5: Clasifica y suma tus gastos totales
Agrupa tus gastos en categorías y suma cada grupo para obtener una visión general. Así podrás ver en qué estás gastando más y dónde puedes ajustar.
Ejemplo de clasificación mensual:
- Vivienda: 800 €
- Alimentación: 300 €
- Transporte: 150 €
- Entretenimiento: 100 €
- Otros gastos: 120 €
Total: 1.470 €
Paso 6: Resta tus gastos de tus ingresos
Este paso es fundamental:
Ingresos – Gastos = Resultado mensual
- Si el resultado es positivo, ¡felicidades! Puedes destinar ese excedente al ahorro o inversión.
- Si es cero, estás gastando exactamente lo que ganas. Es momento de encontrar márgenes para ahorrar.
- Si es negativo, estás gastando más de lo que ganas. Debes hacer ajustes inmediatos para evitar endeudarte.
Paso 7: Establece límites y asigna tu dinero
Una vez que conoces tus gastos reales, crea un presupuesto asignado para cada categoría. Establece límites que sean realistas pero que también te acerquen a tus objetivos.
Por ejemplo:
- Alimentación: máximo 250 €
- Ocio: máximo 80 €
- Ropa: solo si es necesario, máximo 30 €
No olvides incluir en el presupuesto una categoría para ahorro, aunque sea pequeña. Ahorrar debe verse como un gasto fijo más, no como algo opcional.
Paso 8: Usa la regla 50/30/20 (opcional)
Es una técnica sencilla para distribuir tu dinero de forma equilibrada:
- 50% para necesidades (alquiler, comida, servicios)
- 30% para deseos (ocio, compras, viajes)
- 20% para ahorro y pago de deudas
No es una fórmula rígida, pero es una buena guía inicial si no sabes cómo empezar a dividir tu dinero.
Paso 9: Lleva seguimiento mes a mes
Un presupuesto no es algo que se hace una vez y se olvida. Debes revisarlo, ajustarlo y analizarlo cada mes. Algunas preguntas que puedes hacerte:
- ¿Gasté más o menos de lo presupuestado?
- ¿Pude ahorrar lo que planeaba?
- ¿Qué categoría se salió de control?
- ¿Puedo recortar o mover fondos entre categorías?
Puedes usar herramientas como:
- Apps de presupuesto (Fintonic, YNAB, Wallet, etc.)
- Plantillas de Excel/Google Sheets
- Agenda o libreta financiera
Paso 10: Ajusta y mejora continuamente
Tus ingresos, gastos y prioridades cambiarán con el tiempo. Por eso, tu presupuesto también debe evolucionar. La clave está en ser flexible, aprender de tus errores y mantener el hábito de revisar tus finanzas.
No te frustres si no sale perfecto el primer mes. Con el tiempo, hacer un presupuesto será más fácil y automático.
Conclusión
Hacer un presupuesto mensual no es complicado, pero sí requiere compromiso y constancia. Es una herramienta poderosa que te permite tomar el control de tu dinero, evitar deudas innecesarias, y alcanzar tus metas financieras más rápido.
Empieza con lo básico, sé realista, y no te olvides de incluir también el disfrute: un buen presupuesto debe darte libertad, no quitarte calidad de vida.