Cuando piensas en invertir en bienes raíces, probablemente imaginas comprar una casa, alquilarla y esperar que suba de valor con el tiempo. Pero esa no es la única manera (ni necesariamente la mejor) de participar en este sector.
Hoy, existen formas de invertir en bienes raíces sin tener que lidiar con hipotecas, reformas, inquilinos ni impuestos municipales. En otras palabras: puedes aprovechar el potencial del mercado inmobiliario sin ser propietario directo de una propiedad.
Te contamos cómo.
¿Por qué invertir en bienes raíces?
Antes que nada, vale la pena recordar por qué este sector sigue siendo tan popular:
- Es un activo tangible y con valor intrínseco
- Protege contra la inflación (los alquileres y el valor de las propiedades suelen subir con el tiempo)
- Ofrece ingresos pasivos
- Tiende a tener menor volatilidad que las acciones o criptomonedas
Ahora bien, aunque comprar una propiedad puede ser una buena inversión, también requiere mucho capital, tiempo y gestión activa. Por eso, cada vez más personas optan por opciones alternativas.
1. Fondos de inversión inmobiliaria (REITs)
Los REITs (Real Estate Investment Trusts) son empresas que poseen, gestionan o financian bienes raíces generadores de ingresos: centros comerciales, oficinas, hospitales, hoteles, almacenes logísticos, etc.
¿Cómo funciona?
Compras acciones de un REIT como si fuera una empresa cotizada. A cambio, recibes parte de las rentas generadas por sus propiedades. La mayoría reparte dividendos periódicos.
Ventajas:
- Puedes empezar con poco dinero
- Liquidez: puedes comprar o vender cuando quieras (si está en bolsa)
- Diversificación: un solo REIT puede tener decenas de propiedades
¿Dónde invertir?
- En EE. UU.: puedes encontrar REITs en plataformas como Interactive Brokers, eToro o Degiro
- En Latinoamérica: hay fondos similares en México, Colombia y Chile (aunque el mercado es más pequeño)

2. Plataformas de crowdfunding inmobiliario
Estas plataformas permiten que varios pequeños inversores se unan para financiar proyectos inmobiliarios: desde la construcción de un edificio hasta la compra de una vivienda para alquilar.
¿Cómo funciona?
Tú eliges un proyecto y decides cuánto invertir. Si el proyecto genera beneficios (alquiler, venta, plusvalías), recibes tu parte proporcional.
Ejemplos de plataformas:
- Housers (España y Europa)
- Bricksave (inversión global, desde LATAM)
- Inversa (España)
- Urbanitae (España)
Ventajas:
- Accesible desde importes bajos (desde 100 € o incluso menos)
- Rentabilidad potencial atractiva (aunque no garantizada)
- Algunos proyectos permiten invertir con modalidad de préstamo, con pagos fijos
Riesgos:
- No hay garantía de éxito del proyecto
- Tu dinero puede quedar bloqueado hasta el fin del ciclo (no es tan líquido como los REITs)
3. Acciones de empresas relacionadas con el sector inmobiliario
No todo son REITs. Puedes invertir en empresas que trabajan en o con el sector, como constructoras, gestoras de activos, empresas de materiales de construcción, etc.
Ejemplos:
- Lennar o DR Horton (constructoras en EE. UU.)
- Home Depot (mejoras del hogar)
- Prologis (almacenes logísticos)
La ventaja es que puedes diversificar dentro del ecosistema inmobiliario sin estar expuesto directamente a propiedades.
4. Inversión en tokens inmobiliarios (real estate tokenization)
Una tendencia emergente: tokenizar propiedades reales usando blockchain. Es decir, dividir una propiedad en «trozos digitales» que se venden como tokens. Cada token representa una parte de la propiedad y da derecho a una fracción de los ingresos (alquiler, revalorización, etc.).
Plataformas populares:
- RealT (EE. UU.)
- Brickken, Reental, Renta Prop (España y LATAM)
Pros:
- Alta accesibilidad (desde 50–100 €)
- Fraccionamiento real: puedes invertir en 0.01 % de una propiedad
- Recibes pagos proporcionales por alquileres
Contras:
- Ecosistema joven y con poca regulación
- Baja liquidez en muchos casos

Entonces… ¿Cuál es la mejor opción?
Depende de tus objetivos, tolerancia al riesgo y capital disponible:
| Opción | Monto inicial | Liquidez | Riesgo | Participación activa |
|---|---|---|---|---|
| REITs | Bajo | Alta | Medio | No |
| Crowdfunding | Medio | Baja | Medio | Parcial |
| Acciones relacionadas | Bajo | Alta | Medio | No |
| Tokenización inmobiliaria | Bajo | Baja | Alto | No |
Para alguien que recién empieza, los REITs cotizados pueden ser una buena puerta de entrada: simples, líquidos, diversificados y fáciles de entender.
Si ya tienes algo más de experiencia y estás dispuesto a dejar tu dinero a más largo plazo, el crowdfunding inmobiliario puede ofrecer rentabilidades más altas, aunque con mayor riesgo.
En resumen
No necesitas comprar un piso ni meterte en una hipoteca para beneficiarte del sector inmobiliario. Hoy puedes invertir en bienes raíces desde tu móvil, con montos accesibles, en proyectos de todo el mundo.
Eso sí, como con cualquier inversión: no pongas dinero en algo que no entiendes completamente. Investiga, compara plataformas y empieza con cantidades pequeñas si estás probando algo nuevo.
El mundo inmobiliario ha cambiado. Y tú puedes ser parte, sin llaves, sin escrituras… y sin complicarte la vida.